En la zona industrial de Bünde, entre los distritos de Enningloh y Holsen, se han establecido varias empresas especializadas en embalaje. Entre ellas se encuentra Bopla Gehäusesysteme. La empresa fabrica carcasas eléctricas para sistemas de medición, control y regulación utilizados en la construcción de maquinaria e instalaciones, así como en la tecnología médica y de la construcción.
La producción y el almacén de la empresa se encuentran en un edificio industrial rectangular construido hace unos veinte años, cuya fachada está revestida con chapas trapezoidales de aluminio recubierto. La coloración clara hace que la suciedad sea rápidamente visible, por lo que la limpieza de la fachada es necesaria a intervalos regulares.
La última limpieza de la fachada se realizó hace cinco años con un método convencional utilizando detergentes y chorros de alta presión. Sin embargo, la limpieza obtenida no resultó ser sostenible. En poco tiempo, algas, hollín y otras contaminaciones atmosféricas se habían depositado de nuevo, formando una capa de suciedad claramente visible.
Este ejemplo ilustra la importancia de limpiar las instalaciones industriales de forma eficiente. Solo mediante métodos de limpieza que respeten los materiales y sean duraderamente eficaces se puede garantizar a largo plazo un aspecto cuidado, la conservación del valor del inmueble y la reducción de los intervalos de limpieza.