Por qué la limpieza regular asegura el rendimiento y el beneficio
No existe una respuesta general a la pregunta de con qué frecuencia debe limpiarse una instalación solar. Existen varios factores influyentes que son decisivos:
Especialmente en entornos agrícolas e industriales, la suciedad puede acumularse con mucha más rapidez, lo que requiere intervalos de limpieza más cortos.
Además de los intervalos fijos, existen indicios claros de que una limpieza es conveniente:
Como muy tarde, se debe valorar una limpieza cuando existan pérdidas de rendimiento medibles, ya que estas afectan directamente a la rentabilidad de la instalación.
La suciedad puede reducir considerablemente el rendimiento de una instalación fotovoltaica.
Dependiendo del grado de suciedad, son posibles pérdidas de rendimiento de hasta un 10-30%. Especialmente problemáticas son las suciedades puntuales, ya que pueden causar los llamados puntos calientes (hotspots), en los que las células individuales se sobrecalientan y se dañan. Sin limpieza, estos efectos se ven reforzados por la humedad y el crecimiento biológico, como el musgo o los líquenes.
Por lo tanto, un control regular y una limpieza adaptada a las necesidades contribuyen significativamente a asegurar la eficiencia de la instalación a largo plazo.
El momento adecuado para una limpieza a menudo puede reconocerse visualmente. Los signos típicos son capas de polvo visibles, bordes de suciedad o excrementos de pájaros en los módulos. Las suciedades irregulares también pueden ser problemáticas, ya que afectan a unas células más que a otras.
Además, los sistemas de monitorización pueden proporcionar pistas: si el rendimiento energético disminuye sin un defecto técnico aparente, la causa suele ser la suciedad.
Se recomienda revisar la instalación al menos una vez al año, idealmente después del invierno o tras periodos intensos de polen y sequía. De este modo, se pueden evitar a tiempo mayores pérdidas de rendimiento y prolongar la vida útil de los módulos.
Descubra qué costes se generan en la limpieza, qué factores influyen en el precio y a partir de qué pérdida de rendimiento resulta rentable económicamente una limpieza. Ideal para operadores que desean optimizar su rentabilidad de forma específica.
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Incluso una suciedad ligera puede causar una caída del rendimiento del 5-20%; en las grandes instalaciones, esto equivale rápidamente a varios miles de euros al año.
Calcule aquí su pérdida.
Tan pronto como exista una pérdida de rendimiento medible o haya suciedad visible. En las instalaciones comerciales, la limpieza suele amortizarse tras una sola temporada.
Por lo general, cada 12-24 meses. En regiones con mucho polvo o en entornos agrícolas/industriales, con mayor frecuencia.
Sí, especialmente en instalaciones en tejados. El riesgo de caída, la rotura de módulos y las cuestiones de responsabilidad civil hacen que los procedimientos profesionales sean recomendables.
Dependiendo del tamaño y la suciedad, suele oscilar entre 2 y 6 € por metro cuadrado.
Los robots se desplazan de forma autónoma sobre los módulos, cepillan la superficie y utilizan agua o procesos en seco, de forma uniforme y cuidadosa con los materiales.